Skip to main content




7 de Junio, día mundial de los derechos del nacimiento o Una maternidad en el "exilio"


Me había comprometido conmigo misma a escribir algo para este día, pensé que sería algo reivindicativo, pensaba en alguna acción que hiciera recordar a aquellos involucrados en el nacimiento, como yo lo estoy, la importancia de trabajar juntos por la mejora, de centrarnos en las necesidades de la mujer y el ...
Pero me siento frente al ordenador sumida en la frustración y la tristeza, no tengo fuerzas para escribir una carta documentada a la SEGO, sólo me siento y reflexiono...allá va.
Acabo de volver de España al Reino Unido, tengo una verdadera avalancha de emails de mujeres que buscan un parto respetado, ¿o deberíamos decir "no violento"? en Madrid, en Alicante y en muchos otros sitios de España,  de mujeres que tienen fecha de inducción, de doulas que tienen a mujeres que van a ser inducidas, de madres que a través de  los ojos de otros dudan de su capacidad para amamantar, etc... y más etcéteras.
Yo vivo en Londres y estoy embarazada de 33 semanas, en breve me encontraré con mi comadrona de nuevo, la misma que estuvo conmigo en el parto de mi segundo hijo. Me encanta verla, me relaja, nos reímos, me mima y confió plenamente en ella, hablaremos de mi parto en casa y se que será como quien habla con una amiga sobre como organizar una fiesta, planeando cada detalle o  que hacer si nos llueve.
Mi comadrona trabaja para la seguridad social, por lo tanto su atención es gratuita, le he regalado un libro sobre placentas ya que tiene mucho interés sobre el batido que haré para evitar la depresión posparto. Cuando hemos hablado de ecografías, análisis y pruebas me he sentido acompañada e informada y siempre en control de mis decisiones. Esto para mi es lo normal, lo que he elegido informada y libremente. Nos queda mucho por mejorar en el panorama nacional sobre la atención sanitaria a los partos y las opciones en todo el Reino Unido, pero en general partimos de cierta normalidad y contamos con suficientes organizaciones independientes que se mantienen a alerta y son escuchadas cuando surgen problemas o nuevos planteamientos.
Llevo un par de años trabajando esporádicamente en España como parte de mi trabajo como doula y educadora perinatal, ofreciendo seminarios o formaciones para doulas y otros profesionales vinculados con la maternidad. En los dos últimos años en mis breves visitas he descubierto que si viviera en España, mi vida como mujer, como madre, como doula y como educadora perinatal sería muy diferente.
En España mi titulo de educadora perinatal no existe, no hubiera pasado tres años maravillosos becada por una ONG (que además es una de esas organizaciones independientes que se mantiene alerta vigilando el trato en las maternidades) estudiando sobre maternidad, obstetricia y educación para adultos, entre otras muchas cosas,  para luego empezar a crear, organizar y dar mis clases dos veces por semana, en los días y horas que yo quiero. El único requisito que se me pidió para acceder a este curso universitario: ser madre y haber amamantado.
En España, ser doula implicaría en cierta manera no serlo, la gran mayoría de mis colegas no pueden entrar al paritorio, sólo se permite la entrada a un miembro de la familia, por lo general lógicamente el marido, pero oigo historias en las que en más un parto se presentó todo tipo de personal sanitario sin explicar su función y sin ningún tipo de consentimiento de la mujer. En España, si fuese doula, y reconozco que no sé si tendría la fuerza de voluntad, tendría que andar peleándome todo el día con organizaciones, matronas, ginecólogos, obstetras y a veces con otras doulas, por miedo, confusión e ignorancia. Porque pese a que se escriben libros, se establece la importancia de nuestro trabajo en estudios científicos y se nos representa en multitud de congresos y publicaciones...Spain is different!
En España como madre tendría que oír todo el día consejos no pedidos, estos vendrían de cajeras de supermercado, vecinas, jubilados aburridos y por supuesto la familia. Y cuando buscase consejo para contrastar o para saber quien de todos los entrometidos tiene razón y recurriese a algún profesional, tendría muchas posibilidades de que no se me diera un consejo o se me informara, lo más probable es que se me diera una orden o se me tratase como si careciese de inteligencia, alguien desde su autoridad y tras haber usurpado la mía, me haría ir contra natura, contra mi misma y contra las necesidades de mi bebé.
Pero además en España, mis partos serían inducidos (mis bebés nacieron a las 42 semanas, si es que creemos en esas cuentas), se me hubiera tumbado, no me hubieran dejado moverme en libertad se me hubiese maltratado, es decir tratado mal y supongo que en una situación así podría haber tenido alguna cesárea, o quizá andaría ahora, uno o dos partos más tarde, buscando un parto "respetado" que nos supondría un gran esfuerzo económico y mucha incomprensión social. Mi vida podría haber sido tan diferente, no sé si andaría por mi tercer embarazo y no sé si en lugar de haber fundado una línea telefónica para mujeres que sufren de estrés post traumático tras el parto, no sería yo quien llamase buscando apoyo.
Y como mujer sin todas estas cosas que hacen de mi quien soy, no sé quien sería... todo se pierde en la especulación, en el pasado ficción, el que no fue...pero creo que tendría más miedo y menos confianza, probablemente me sentiría muy pequeña moralmente y aunque mi instinto me dijera que no lo soy, me haría falta un gran esfuerzo para creerlo.
El caso es que en esta realidad, o este espacio y tiempo, tengo la gran suerte de conocer a mujeres excepcionales a través de Internet y en mis cursos y estas mujeres que viven en España han vivido todas esas vidas paralelas que podían haber sido la mía, con la diferencia de que ellas son extraordinariamente fuertes, hay algo que las empuja y las mueve y es la certeza de cuales son sus derechos y la certeza de saber lo que les pertenece, el saber que la mayoría o un sistema se pueden equivocar.
He oído todo tipo de historias de partos y nacimientos, las he oído hablar de humillación, de falta de sensibilidad, de falta de humanidad, he escuchado la soledad que han sufrido estas mujeres en sus partos, en sus abortos, en sus casas o con sus familias...La soledad del que entiende entre los que ignoran, del que ve entre los ciegos. He escuchado y les he prometido desde el más absurdo optimismo que las cosas están cambiando, que quizá para la próxima tengan más suerte. Y me doy cuenta de que eso sobra y que no es cierto.
Lo que ellas buscan no está entre lo que perdieron o les robaron, lo que buscan va más allá y es lo mismo que busco yo.
Que nuestros hijos tengan opciones para sus familias que no dependan de la economía ni de la nacionalidad.
Que nuestras hijas sean tratadas con todo el amor y el mimo que merecen aquellas que paren el futuro, las que dan a luz al mundo.
Que nuestros nietos vengan al mundo respetados y reverenciados en su individualidad y por ser ellos la vida misma.
¡Qué se acabe la industria de partos y que nos devuelvan la vida!

Popular posts from this blog

Ya no hacemos homeschooling

Vengo de llorar en una reunión del colegio de mi hijo mayor, a quien desescolarizamos a los 7 años. Cumple 14 este mes  y este ha sido su primer año en la escuela por decisión propia, por si es de interés vivimos en Londres. Su tutor nos ha enseñado sus resultados finales y son los mejores de su grupo, y en todas las asignaturas está muy por encima de la media nacional. Ha resaltado sus habilidades de liderazgo, el ser capaz de animar a los demás a no molestar y concentrarse, su capacidad de debatir y la seguridad con la que lo hace incluso con chicos mayores que él. Su tutor ha dicho que se quita el sombrero ante nosotros porque sus resultados son increíbles. Y aquí es donde me he puesto a llorar, siendo la principal responsable de su educación (aunque desde la perspectiva autónoma que hemos seguido en realidad lo ha sido él) me he pasado muchos años bajo presión, escuchando la misma retahíla que todos los homeschoolers conocen tan bien....

¿Y no seguís el currículo escolar? ¿Y cómo …

Lo siento, pero no estás embarazado.

Recientemente una amiga hablaba por facebook de lo mucho que le irrita que haya hombres que diciéndose feministas quieran usurpar solapadamente aquello que biológicamente es "competencia" de las mujeres. Y sé exactamente a lo que se refiere, pero no se puede decir en voz alta.


Por una parte el feminismo comprendido por algunas y mal usado por otras ha vuelto a ser un tema de conversación y ya era hora porque las mujeres en todo el mundo seguimos sufriendo abusos y discriminaciones por nuestro genero.
En el debate social actual, sigue habiendo mucha confusión y dentro de la búsqueda de la igualdad hay muchos hombres heterosexuales que dicen querer ser padres activos y a menudo lo hacen a través de la usurpación verbal de lo que nos pertenece biológicamente y sí biológicamente tengo un amigo transexual que parió y amamanta y a este amigo siendo hombre también le pertenece el embarazarse, parir y amamantar.
La cuestión es que a menudo los hombres me cuentan que se sienten desp…

La dificil tarea de criar a un hijo

Si alguien nos diera una planta y nos dijera que tenemos que cuidar de ella pero que no podemos darle luz, ni regarla, ni abonarla. Pensaríamos que esta planta pertenece a una especie muy exótica y desconocida. Y se nos haría una tarea muy difícil.

Casi todos los métodos, libros y programas que más venden sobre crianza, parecen haber eliminado lo aprendido en experimentos como el de Harlow y Harlow.
Experimentos crueles que demostraron que el vinculo afectivo, el amor de una madre era más importante que el alimento.

Hemos medicalizado el parto y esto nos ha demostrado que el parto es patológico y complejo.
Hemos comercializado el alimento de nuestros hijos, y esto nos ha hecho incapaces de amamantarlos.
Hemos intelectualizado nuestros instintos hasta crear la necesidad de libros, métodos y clases que nos digan como cuidar de nuestros hijos.
El mismo abuso que esta penado por la ley si produce un genio musical se llama método. A las madres que lo practican se las denom…