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Sentadas


En internet surge la campaña #cuentalo y la acompaño con el corazón y el alma, y toda mi sororidad, y me parece muy loable, pero es que yo ya no quiero contarlo más. Hay una ecuación imposiblemente incómoda que es todos los "metoo" y todos los #cuentalo que las mujeres conocemos tan bien, frente al #notodosloshombres. Yo hace tiempo que saqué la cuenta y supe que los violadores no son monstruos minoritarios sin rostro agazapados tras un arbusto en la noche. Los monstruos en mi caso fueron mis compañeros de piso en una fiesta en la habitación donde se dejan los abrigos. 

Pero es que en este #cuentalo que tanto me pertenece con un nudo en la garganta y un estomago tan asustado como aquella noche, siento que yo no quiero tener que exponerme una vez más hablar de cuánto he sufrido, de las pesadillas, de la sensación infinita de asco, de lo que tardé en comprender por ser dos de ellos mis compañeros de piso y por haber usado rohypnoles, que lo que era un recuerdo desagradable y confuso fue una violación grupal.
De la rabia que aún me acompaña 20 años más tarde, de cómo esa violación, es la punta de un iceberg de una vida entre abusos comunes nada aislados, no de monstruos si no de jefes, amigos, novios y hasta del tío de mi marido.
No quiero contarlo más, ya he hecho muchas listas y terapía, y el otro día lo grite también en Parliament Square, ya no más me niego a qué me defina,me niego a seguir sieno victima, porque ahora siento que hay muchísimas mujeres que ya me comprenden porque lo sufren conmigo y el resto me cuestiona una vez más.
Y yo lo que quiero llegadas a este punto es que se cuestione de una vez a los otros, lo que aún no se ha hecho ni en el juicio de La Manada.
Vamos a hablar de la mierda de masculinidad culpable de todo esto, la que se promociona de la mañana a la noche en el mundo que vivimos.
Empecemos por escuchar a uno de ellos, porque es uno de ellos, y aquí lo podemos oír hablando de violar como el que se va de pesca y justificando violaciones con orgias y la libertad sexual de las mujeres, explicando la imposibilidad de culpabilidad a través de "eso lo hacemos todos" o "verás como nos salen un montón de chavalas en la discoteca"



https://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/miembro-Manada-participado-orgias-quejado_2_2553105054.html



Sigamos por este artículo que habla de que los jueces están alarmados ante lo desproporcionado de nuestra reacción. Esto por si alguien no lo sabe se llama "tone policing" y consiste en silenciar a las oprimidas haciendo referencia a las formas o al tono en lugar de al problema en sí.¿Desproporcionado reaccionar ante una sentencia que aún no dicta violación? Pues si oiga, nos quedamos cortas y aún no hemos usado la violencia. Tiene razón, es desproporcionado
https://www.eldiario.es/politica/asociaciones-jueces-fiscales-defensa-tribunal_0_765723733.html


Pero no os preocupéis que ya ha habido un cese en relación con el caso, ah pero no, no ha sido de ningún juez, ni el tweet ha sido de alguien alentando a la violación de las mujeres...
No, ha sido a una mujer.
A una mujer que se le ha ocurrido manifestar su sentir en tanto que mujer periodista y jefa de comunicación de los mossos, y además teniendo la falta de consideración de no tener en cuenta otras cosas serias que nos ocupan,  ella debería haberse echado a un lado que hay problemas políticos más importantes, faltaría más







Y concluimos con un mansplaining de porque no podemos rebelarnos y por qué tenemos que seguir confiando en una justicia que nos juzga a nosotras y decide que ellos no nos violan. Lo medieval no somos nosotras con las antorchas lo medieval son ustedes queriendo que nos callemos y nos resignemos a su privilegio.
http://www.zeleb.es/tv/hermann-tertsch-la-manada-el-feminismo-y-la-extrema-izquierda-historia-de-un-tuit-incendiario


Y para culminar la pirámide de su basura patriarcal llegamos al macho que pasaba por allí, al macho que además de ser el del bar, el vecino mirón, el padre sobón, el borracho pesado o el jefe tocón puede que sea juez y puede que le haya tocado en su sistema macho juzgar a la chica perdón a los muchachotes, algunos de ellos pertenecientes a cuerpos de seguridad sobre lo que pasó en unas fiestas en las que todos sabemos se va a disfrutar y todas sabemos que suponen un riesgo y tenemos que disfrutarlas pero controlando.
Imagen antigua del juez Ricardo González

Y usted claro, en su masculinidad que se sabe en posesión de la verdad absoluta, que se rodea de estatuas y programas de fútbol continuos, que es alabada permanentemente en anuncios y noticias, que ha escrito la historia y construido el mundo. Esa masculinidad que lleva siglos mirando a las mujeres desde la posesión, desde el tu existes para mi, desde el te toco porque puedo y te violo porque quieres. Esa masculinidad que levanta faldas en los patios de colegio, que les enseña la falta de empatía y el no llorar y a nosotras que llorar no sirve de nada. Esa que nos acusa de agresivas, locas y amargadas como propaganda de control.

Esa masculinidad sobre todo la de "buen rollo" la del fútbol ocupandolo todo en el bar, la ciudad, el taxi y la prensa, la de la mirada al culo de las quinceañeras, la de hazme una paellita nena y esta noche aunque no quieras dame lo que es mio, la de cómo me gustan tus ojos morena, la que me gritó con quince años desde un coche ven aquí que te follo, la de a tí te vamos a pagar menos y no te lo vamos a decir, la de ya habéis conseguido mucho, la de ¿a dónde vas tan sola?, la de "no me haces caso",  la de que padrazo eres y cuanto ayudas en casa, la de que machote eres, la de con un par y la que lleva los pantalones...Porque el patriarcado es un paraíso para ustedes y una pesadilla para nosotras.

Con esa masculinidad y dos cojones, usted,  un representante de la justicia dice ver placer en la cara de una chica de 18 años que está siendo violada por 5 tíos con antecedentes.
Usted y el sistema judicial macho deciden que violación no fue.

¿Y en horror nosotras nos preguntamos de dónde se sacan ustedes eso?
Podría ser de aquí
O de aquí



O quizá no haya que irse tan lejos


Podían haber hecho historia, lo tenían muy fácil, porque en 2018 con cuestiones de mujeres aún se puede hacer historia porque nosotras vivimos en las cavernas de los derechos humanos. Pero como no tienen lo que hay que tener, es decir empatía, humanidad y decencia, la historia la haremos nosotras porque no tenemos absolutamente NADA que perder. Saldremos a la calle y como parece que nos estén diciendo que esperemos sentadas por nuestros derechos, yo desde aquí propongo eso mismo sentadas en todas las ciudades de todo el mundo y tomando relevos si es necesario, llevando almohadones, y sillas para las mayores y quien las necesite, me da igual, pero organixemoslas ya. Nos mostraremos inamovibles con la injusticia cometida y no vamos a parar hasta que una violación se llame violación, arrástren nuestros cuerpos hasta la comisaría si quieren, mejor aún en vida que muertas, llévennos a todas a la cárcel porque sus jueces y su justicia ya no me juzgan.
   


(*)Nota: No he podido encontrar imagenes de mujeres sentadas porque incluso esa busqueda fomenta la objetificación y violación de las mujeres

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